¿Cúales fueron los puertos argentinos dónde más se controló la seguridad en buques extranjeros?

18 enero 2023

Sobre 2.369 barcos que recalaron en 2022, se inspeccionaron 853. El 33,9% (290) presentó deficiencias y de estos 18 resultaron detenidos por deficiencias graves.


Los buques a ser inspeccionados son seleccionados mediante el empleo de una metodología de riesgo utilizada por Prefectura para identificar potenciales deficiencias e incrementar la efectividad de las inspecciones que se realizan a los buques extranjeros que recalen en puertos del país. Fotos PNA.


Redacción Argenports.com

   Tras haber sido superadas las disrupciones a las cadenas globales de suministro ocasionadas por la pandemia de Covid-19 y otros conflictos de orden internacional, durante el año 2022 el transporte marítimo fue retomando su participación en el comercio mundial para satisfacer la continuidad del suministro y la disponibilidad de bienes y productos esenciales, como alimentos, medicamentos, insumos y energía.

   En ese contexto, los puertos argentinos experimentaron un crecimiento en el movimiento de buques y cargas, motivando una mayor participación de la Prefectura en materia de supervisión por el Estado Rector del Puerto para garantizar que los buques cumplan las disposiciones de los respectivos convenios para la salvaguarda de la vida humana, la seguridad de la navegación y la prevención de la contaminación procedente de buques.

   Según señaló la fuerza de seguridad en un comunicado, durante 2022, sobre un total de  2.369 buques mercantes de terceras banderas diferentes que recalaron en puertos nacionales, Prefectura inspeccionó las condiciones de seguridad marítima, prevención de la contaminación y de vida y trabajo a bordo de la gente de mar de un total de 853 buques mercantes, representando un nivel de inspecciones del 36 % del total de los ingresados.

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   San Lorenzo (340 barcos inspeccionados) y La Plata, con 132, fueron los puertos donde se concentraron los principales esfuerzos de control de buques por parte de Prefectura Naval, en 2022.

   También, según informó esa fuerza de seguridad, se registró una creciente actividad de supervisión en los puertos de Arroyo Seco, 63, San Nicolás, 52, Quequén, 28, Buenos Aires, 27, Rosario, 25, Escobar 23 y Campana, 22.

   En menor medida, las inspecciones abarcaron los puertos de Zárate, Bahía Blanca, Dock Sud, Madryn, Ushuaia y Ramallo.

   Cabe destacar que los buques a ser inspeccionados son seleccionados mediante el empleo de una metodología de riesgo utilizada por Prefectura para identificar potenciales deficiencias e incrementar la efectividad de las inspecciones que se realizan a los buques extranjeros que recalen en puertos del país.

   El perfil de riesgo del buque determina la prioridad de inspección del mismo, el intervalo de tiempo entre las inspecciones y su alcance.

   Del total de buques extranjeros inspeccionados, 853, aproximadamente 290 presentaron deficiencias, es decir, el 33,9 %, de los cuales 18 resultaron detenidos por deficiencias graves para la seguridad, protección marítimas y la prevención de la contaminación.

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   Con respecto a los diferentes tipos de buques, se inspeccionaron 589 graneleros, 116 quimiqueros, 48 portacontenedores, 25 pasajeros, 25 petroleros, 22 de carga general, 20 gaseros, 4 Ro-Ro, 3 frigoríficos y 1 draga.

   Las deficiencias más recurrentes resultaron ser: operacionales, relacionadas con el MARPOL 73/78 (69), seguridad con la carga 4, seguridad contra incendios 37, líneas de carga 30 y dispositivos de amarre y fondeo 14.

   Cabe destacar que la Prefectura Naval Argentina implementó un programa de control de buques por el Estado Rector del Puerto siguiendo las recomendaciones de la Organización Marítima Internacional (OMI), para verificar el cumplimiento, por parte de los buques de terceras banderas que visitan voluntariamente nuestros puertos y aguas jurisdiccionales, de los convenios internacionales relativos a la seguridad de la navegación, protección marítima, la prevención de la contaminación y las condiciones de vida y trabajo a bordo de la gente de mar, en los cuales la República Argentina es Parte.

   Ante la comprobación de incumplimientos a las normas internacionales, los oficiales de supervisión por el Estado Rector del Puerto pueden exigir al propietario o armador y al Estado de abanderamiento del buque, que se rectifiquen las deficiencias y/o hasta librar una orden de detención del buque para este fin, si fuera necesario.

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   El programa de control de buques de Prefectura, vigente desde la implementación operativa del Acuerdo Latinoamericano sobre el Control de Buques por el Estado Rector del Puerto (Viña del Mar, 1992), cuya Secretaría y Centro de Información (CIALA) también funcionan en el Edificio Guardacostas, es supervisado desde la Dirección de Policía de Seguridad de la Navegación y sostenido por un importante despliegue de Oficiales de Supervisión por el Estado Rector del Puerto (OSERP), es decir, hombres y mujeres que deben cumplir con rigurosos requisitos de formación, capacitación y experiencia profesional para ser autorizados a desempeñar la función. La Prefectura cuenta con OSERP desplegados en la mayoría de los puertos que reciben la visita de buques que efectúan viajes internacionales, brindando cobertura prácticamente a todo el litoral marítimo y fluvial, incluyendo la Vía Troncal de Navegación.

   De esta manera y a través de la función de control de buques por el Estado Rector, la Prefectura Naval Argentina realiza una contribución sustantiva para ayudar a las Administraciones de los estados de abanderamiento en su misión de lograr que se cumplan las disposiciones de los respectivos convenios para salvaguardar la seguridad de las tripulaciones, los pasajeros y de los buques, y garantizar asimismo la prevención de la contaminación ocasionada por buques. Estas acciones resultan cruciales para la identificación y erradicación de la operación de embarcaciones deficientes y para reducir la probabilidad de accidentes marítimos, con la consecuente pérdida de vidas humanas y bienes y/o daños para el medio marino y costero, como así también contribuir al desarrollo sostenible de las operaciones portuarias y el comercio por agua.